El Despacho

Marco Institucional

El Despacho de la Primera Dama de la República Dominicana es una instancia técnico administrativa de la Presidencia de la República, de acuerdo al Decreto No. 741-00 de fecha 10 de septiembre de 2000, que crea el mismo, con el objetivo de apoyar los planes, políticas públicas, proyectos e iniciativas que desarrolla el superior Gobierno.
 
Esta instancia ha sido concebida como agente catalizador y promotor de programas y proyectos que den respuesta a las necesidades apremiantes del sector educación, mujer, familia y desarrollo sostenible.
 
En ese marco, la Lic. Cándida Montilla de Medina, en su calidad de Primera Dama de la Republica, ha establecido como prioridad la ejecución de programas destinados a promover y proteger el bienestar de todos los miembros de las familias dominicana, principalmente los niños, niñas y adolescentes en condiciones de riesgo, vulnerabilidad y desamparo.

Visión

Ser una instancia ágil y eficiente que propicie el desarrollo integral de la familia dominicana en un marco de equidad, de solidaridad y de justicia social, priorizando programas dirigidos a niños, niñas y adolescentes, especialmente aquellos que manifiesten una necesidad especial de ayuda externa, y su desarrollo cultural, la mujer y los envejecientes.

Misión

Apoyar, impulsar y ejecutar acciones que logren el desarrollo integral de la familia, priorizando en el fortalecimiento de las acciones de las entidades gubernamentales y asociaciones privadas para fomentar el desarrollo humano normativo y funcional de los niños, niñas y adolescentes, especialmente aquellos que no han podido tener las condiciones idóneas para superar las limitaciones encontradas en sus procesos evolutivos; propiciar el desarrollo cultural en la infancia; fomentar programas de equidad de género, protección a la mujer desvalida y de prevención y atención a la violencia familiar; así como impulsar programas de ayuda a los envejecientes.
 

VALORES INSTITUCIONALES

  • Humanista: Cada programa implementado debe promover el respeto a la dignidad de las personas.

  • Integral: Cada miembro de la familia debe ser ayudado en diferentes dimensiones (física, psicológica, educativa y conductual)

  • Sistémico: Los programas deben estar articulados tanto a nivel interno como a nivel externo en un proceso depurado de afincamiento estratégico con instituciones gubernamentales y no gubernamentales.

  • Educativo: Los programas deben promover el aprendizaje de nuevas habilidades que ayuden a los miembros de una familia a vivir mejor.

  • Espiritual: la vivencia trascendente de Dios como fuerza que impulsa a cada persona a dar lo mejor de sí misma y a tener esperanza aún en los momentos más difíciles.

  • Servicio: Cada persona que labora en el despacho, debe tener un perfil orientado a la conducta pro social, con elevado sentido de pertenencia e identificación con los objetivos propuestos durante la presente gestión.